jueves, 23 de abril de 2009

Bailando


Bailamos y se cogen nuestras manos,

Avanzar es sumar, contar palabras.

Danzamos al compás y nuestros cuerpos interpretan.

Sentir que ir más allá es signo de vida y de esperanza.


Inspiro, y la magia de tu danza,

Me eleva del valle a la montaña.

Expiro y de nuevo.... ¡La punzada!

Anhelo ser parte de tu risa;

Desnudar de artificios tus palabras.


Nunca creí que lograría sentirte sin mirar,

Y oir en la distancia.

Se aplaca mi cuerpo, que cobija

Una nueva belleza, que me amansa.

Se inunda gozoso, mientras duermo.

Recreando tus tímidas palabras.


Expiro el deseo de contemplarte.

Inspiro y gime la montaña.

Despierto allá en lo alto, luz, calor, brisa, ¡La magia!

Me elevo al más allá, ¡Solo la mente!

Ni siquiera las manos, necesarias.

1 comentario:

andres lopez villar dijo...

para que hablar las manos, cuando no hacen falta las palabras si dices cuando escribes y mucho mas dices cuando callas