jueves, 14 de octubre de 2010

Fijé mi mirada en las huellas de sus pasos y en el polvo que sus botas levantaban, vi reflejos de luz entristecida y las huellas del cansancio de su alma.

Si se volviese...

Sabía que no era posible desandar la senda emprendida, pero si se volviese...

Sonrieron tus ojos a mis ansias y desde ese momento en mi alma habita la seguridad de que tenemos un presente en las mañanas, que está llegando un instante en que será presente de luz, cada mañana, y las madrugadas... magia.

Gracias Peregrino por la inspiración.
www.momentosperegrinos.blogspot.com

7 comentarios:

Mistral dijo...

Hermoso texto!!

Un verdadero placer leerte.
Saludos cordiales.

EL AVE PEREGRINA dijo...

Bello Esperanza,ese "desandar" es difícil borrarle...pues todo lo que se camina...queda en el recuerdo.

Un beso amiga.

Ricardo Miñana dijo...

Muy bella tu literatura amiga Esperanza, disculpa la ausencia por falta de tiempo, siempre
es un placer pasar por tu bonito blog.
que tengas una feliz semana.
un beso.

karulkalara dijo...

Se dió la vuelta, parece... Para esperarte, sugieres... Espero y él espera, esperamos que no le defraudes... Esperemos,incluso, que el fraude no sea opción, por no esperar al volverse la devolución del espasmo.

Adolfo Payés dijo...

Excelente como siempre... l

Que tengas un fin de semana excelente..

Un abrazo
Saludos fraternos..

María dijo...

Realmente es difícil desandar la senda andada.
"Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar"...
dijo el gran maestro Machado.
Mis saludos.

Mariajoriso dijo...

Levantando el polvo del camino se cruzan muchas miradas.
Amiga como me gusto magía.
Risoabrazos