domingo, 17 de octubre de 2010

Amo tu cordura,
tu mano tibia
que es ternura y que calma,
la amplitud de tu alma,
la templanza en tu rostro
tu lucidez cuando callas.

Tu entusiasmo que abraza
el equilibrio en tus gestos,
la fluidez de tu ánimo,
tus pensamiento en palabras,
la motivación que regalas.

La lucidez con que amas,
tu alegría y los cuidados
que procura el respeto,
el fluir de tus ojos,
tu paciente esperanza.

Amamos, Amo, Amas,
y no importa si hay premio
solo importan los pasos
que el destino nos marca.

4 comentarios:

francisco Novo Alaminos dijo...

"Amamos....
y no importa si hay premio."
Como las madres
amar debiéramos,
y el mundo entonces,
no medio infierno,
acaso,
sería un cielo...
Vengo a traerte
improvisando un verso...
¿Pobre
o bueno?
¿Qué importa si como hermano,
el más pequeño
susurro,
con un beso,
Julia,
un te quiero?

---El aprendiz de poeta
y viejo....

claudia dijo...

amar sin buscar premios, arriesgarse al fluir de unos ojos. Muy bello, ese pensamiento: "marcados para amar". Felicidades Esperanza.Un abrazo

karulkalara dijo...

Por más que lo repitamos el amor no estará en nuestras manos, sino a su servicio los humanos... Cuando de verdad amemos no rendiremos culto a tantas palabras para convencernos de lo que aún ni sentimos, ni tendremos.

Cesar dijo...

Es lo que tiene el alma de la poetisa, que asume con sensibilidad todas las emociones, sean estas positivas o negativas y siempre las expresa con belleza..