Foto: Quino González. Editada por Noa González
Silencio, Olas,
Olas, Silencio
Parada y fonda
Quietud.Momentos.
Azules libres.
Verdes cambiantes.
Naranjas plenos.
Me estoy movimiento.
Calmas la mente,
Arrasas rejas.
Quietud. Sonrisas.
Libras mi cuerpo.
Gentil Gaviota.
Clamas al cielo.
Gritas los nombres.
De mis ancestros.
Aromas de algas.
Olores ciertos.
Sal en las manos.
Saborear el viento.
Derramas nubes.
Lunas, estrellas.
Corazonadas.
Dibujas cielos.
Ahora ya siento.
Todo es pequeño.
Ténue. Liviano.
En el silencio.
miércoles, 23 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
PARLOTEO MENTAL
![]() |
| Jara y Olivo Foto: Roge García |
Chascarrillos, soniquetes, cantinelas
abanderados del NO, como principio
conceptos que tejen redes
de miedos y prejuicios, susurran
machacones al oído, cosidos a la mente
en tierna infancia, intrigantes hechizos
reiterativos, repetitivos, insolentes,
indigestos, cariacontecidos títeres,
fuegos de artificio anti natura,
enredos retorcidos, parloteo mental
palabras herrumbrosas para el alma,
agua maloliente que no mueve molinos
caricaturas del yo mismo.
Pensamiento mío, ¿qué tramas?
Aquí me tienes, parada ante el abismo
con las alforjas llenas de vacío.
viernes, 4 de marzo de 2011
Escuchar.
Percibir la voz del bosque, oirlo respirar,
sorprenderse con el murmullo de lo incierto,
dejarse llevar sin resistencia, y al hacerlo,
sentirse muy pequeño.
Que una brizna de hierba acaricie tu mejilla
estallando un arco iris en tu frente,
cuando un rayo de sol toca tu pelo,
que al expandirse hacia la tierra te atraviese,
vaciarte todo;
dejando en tu pecho un tronco hueco
caja de resonancia del silencio
y sin señuelos, hacerse vulnerable.
Ser capaz de abrir la puerta a la ternura,
amamantar con espuma de los mares,
al infante castrado por los miedos,
envolviéndolo en la piel de los corderos,
Aullar sólo de amor,
que te abandonen las palabras
para sentir qué estás sintiendo.
sorprenderse con el murmullo de lo incierto,
dejarse llevar sin resistencia, y al hacerlo,
sentirse muy pequeño.
Que una brizna de hierba acaricie tu mejilla
estallando un arco iris en tu frente,
cuando un rayo de sol toca tu pelo,
que al expandirse hacia la tierra te atraviese,
vaciarte todo;
dejando en tu pecho un tronco hueco
caja de resonancia del silencio
y sin señuelos, hacerse vulnerable.
Ser capaz de abrir la puerta a la ternura,
amamantar con espuma de los mares,
al infante castrado por los miedos,
envolviéndolo en la piel de los corderos,
Aullar sólo de amor,
que te abandonen las palabras
para sentir qué estás sintiendo.
viernes, 25 de febrero de 2011
Presencia
Ver cómo nacen las auroras,
escuchar el sonido de los ríos,
de los bosques y los vientos.
ver las nubes dibujar un corazón
apartarse y dejar pasar al rey,
cuando su luz mirar anhelo.
Al sentirse Presencia en este instante,
consciente de lo de fuera y lo de dentro,
imposible escapar hacia otros planos,
estar aquí y ahora,
solo viendo pasar los pensamientos.
Presencia en Ser y Estar,
observar en derredor
sentir, sin tiempo,
y sin juzgar ni desear, aceptar
el dolor y la alegría,
la serenidad, la angustia, el miedo.
Formar parte del Todo,
constituir el Universo.
escuchar el sonido de los ríos,
de los bosques y los vientos.
ver las nubes dibujar un corazón
apartarse y dejar pasar al rey,
cuando su luz mirar anhelo.
Al sentirse Presencia en este instante,
consciente de lo de fuera y lo de dentro,
imposible escapar hacia otros planos,
estar aquí y ahora,
solo viendo pasar los pensamientos.
Presencia en Ser y Estar,
observar en derredor
sentir, sin tiempo,
y sin juzgar ni desear, aceptar
el dolor y la alegría,
la serenidad, la angustia, el miedo.
Formar parte del Todo,
constituir el Universo.
martes, 22 de febrero de 2011
¿Quién eres?
¿Quién?
de figura enjuta, aviesa,de doble cara
enmascarada, que sigilosa y zalamera.
vas metiendo pedruscos en mis botas
y atas pesadas cadenas a mis piernas.
¿Quién?
que si la guardia bajo, te acercas
y en mi espalda encuentras blanco
para el filo de tu lastimosa pena,
con tristezas auto compasivas, cicateras.
¿Quién?
que cuando ando, enzarzas mi camino
de espinosas dudas, y en agrietadas veredas,
a mis reflexiones buscas fundamentos,
enredando mis versos con vanidades
y cizañas que embrollan las ideas.
¿Quién?
que me vistes de mirar añejo,
y me vuelves escaldado perro viejo.
¿Quién que no me quieres libre,
que me apartas el nacer de las auroras?
¿Quíén que mi determinación te llevas?.
No sé ponerte nombre, pero te siento inmensa.
Me cubres con el tul de la timidez y la vergüenza.
de figura enjuta, aviesa,de doble cara
enmascarada, que sigilosa y zalamera.
vas metiendo pedruscos en mis botas
y atas pesadas cadenas a mis piernas.
¿Quién?
que si la guardia bajo, te acercas
y en mi espalda encuentras blanco
para el filo de tu lastimosa pena,
con tristezas auto compasivas, cicateras.
¿Quién?
que cuando ando, enzarzas mi camino
de espinosas dudas, y en agrietadas veredas,
a mis reflexiones buscas fundamentos,
enredando mis versos con vanidades
y cizañas que embrollan las ideas.
¿Quién?
que me vistes de mirar añejo,
y me vuelves escaldado perro viejo.
¿Quién que no me quieres libre,
que me apartas el nacer de las auroras?
¿Quíén que mi determinación te llevas?.
No sé ponerte nombre, pero te siento inmensa.
sábado, 5 de febrero de 2011
Astro Ser
Desde este momento...
al caminar por los valles de mi tierra,
abriré los ojos del alma y muy atenta...
me dejaré llevar hacia ese trozo de tu alma,
asomada a mi horizonte,
en instantes sin tiempo,
trataré de saber por qué hace tanto,
que te escucho murmurar,
aunque no entiendo,
mensajes en el viento.
Ahora alcanzo a comprender,
que nuestros mundos,
se hermanaron una noche, en un encuentro;
en el que ambos, descubrimos
que sentimos muy presente,
el sol en nuestros versos.
Que los dos buscamos más allá,
salir de una nostalgia triste;
apenas intuída en una ausencia,
o en la falta de algún beso.
al caminar por los valles de mi tierra,
abriré los ojos del alma y muy atenta...
me dejaré llevar hacia ese trozo de tu alma,
asomada a mi horizonte,
en instantes sin tiempo,
trataré de saber por qué hace tanto,
que te escucho murmurar,
aunque no entiendo,
mensajes en el viento.
Ahora alcanzo a comprender,
que nuestros mundos,
se hermanaron una noche, en un encuentro;
en el que ambos, descubrimos
que sentimos muy presente,
el sol en nuestros versos.
Que los dos buscamos más allá,
salir de una nostalgia triste;
apenas intuída en una ausencia,
o en la falta de algún beso.
domingo, 23 de enero de 2011
Esencia
Atardecer en la playa de Cabañas.
Enero 2011.
Calor en las manos.
Piernas cuál columnas.
Plantada en la arena.
Mi cuerpo liviano, succiona energía de la madre tierra.
Un blanco perfecto.
De nubes dispersas.
Me alcanza y me llena.
Nitidez y vida, corren por mis venas.
La brisa me impulsa.
Aligera el alma.
Me invita a ir con ella.
El aire en mi pecho, se expande y me eleva.
Murmullos de mares,
Oleajes que calman.
Aromas que serenan.
Se aquieta la mente, Ya soy Universo.
Extasis, consciencia,
atención, vacío,
silencio, presente,
... ya siento la esencia.
domingo, 9 de enero de 2011
Un poema, sin más
Sobre mi mesa, una vela
papeles perplejos,
abarrotados de letras
poemas sin ritmo,
que nadie leerá.
Una llama inconexa
soledades, inercias;
inactividad.
Y tu pregunta al acecho
allá un poco más lejos...
en la ventana, sintiendo...
Un hueco enmarcado,
el alma en el cuerpo
la luz en los ojos,
el aliento en los versos
la rima en el viento...
... un poema, sin más.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Pretérito Imperfecto
Y te presentas, así;
sin avisar,
cuando he dejado de temerte,
cuando contigo ya no cuento,
reapareces y todo lo trastocas,
me cambias de sentido,
y la vida
deja de correr hacia adelante.
Tus mil caras me obsesionan,
tus aristas afiladas,
tu insolencia inoportuna y arrogante
sustentadas en vértices ladinos y cortantes.
abofetean mi calma,
desfiguran y cambian mi semblante,
en rictus conviertes mi sonrisa,
y cubres de hielo mis ojos anhelantes.
Sólo el canto de un ave
al caer la tarde y la risa de los niños,
son capaces, de devolverme a este momento,
despertar sensaciones de presente,
y con ello, derrotarte.
sin avisar,
cuando he dejado de temerte,
cuando contigo ya no cuento,
reapareces y todo lo trastocas,
me cambias de sentido,
y la vida
deja de correr hacia adelante.
Tus mil caras me obsesionan,
tus aristas afiladas,
tu insolencia inoportuna y arrogante
sustentadas en vértices ladinos y cortantes.
abofetean mi calma,
desfiguran y cambian mi semblante,
en rictus conviertes mi sonrisa,
y cubres de hielo mis ojos anhelantes.
Sólo el canto de un ave
al caer la tarde y la risa de los niños,
son capaces, de devolverme a este momento,
despertar sensaciones de presente,
y con ello, derrotarte.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Y te niego tres veces
Cuando pienso en buscarte,
pero sigo a pie quieto.
Cuando siento mis manos palpar tu dolor,
pero no muevo un dedo.
Cuando sueño y no intento,
elevarte en un vuelo.
Cuando involucro el gesto,
en pasados inciertos...
... me transformo en desierto
... Y la aridez de mi alma
se retuerce y enreda,
perforando paisajes; cortándolos con fuego.
Si al inspirar te niego,
al expirar congelo el deseo,
y ateridos mis ojos
visten de inviernos viejos.
Me desdoblo y se escapa mi espíritu
a los cerros, donde mana tu sangre
y beberte es mi alimento.
Y mi otra mitad, un hueco
cavidad uniforme, donde el silencio es silencio.
pero sigo a pie quieto.
Cuando siento mis manos palpar tu dolor,
pero no muevo un dedo.
Cuando sueño y no intento,
elevarte en un vuelo.
Cuando involucro el gesto,
en pasados inciertos...
... me transformo en desierto
... Y la aridez de mi alma
se retuerce y enreda,
perforando paisajes; cortándolos con fuego.
Si al inspirar te niego,
al expirar congelo el deseo,
y ateridos mis ojos
visten de inviernos viejos.
Me desdoblo y se escapa mi espíritu
a los cerros, donde mana tu sangre
y beberte es mi alimento.
Y mi otra mitad, un hueco
cavidad uniforme, donde el silencio es silencio.
martes, 30 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
Ya no escribo...
Ya no escribo,
para que mis letras no vayan a buscarte,
o se empeñen en verte, para que no te llamen.
Ni sueñen con tus besos, ni te inviten a amarme,
O pidan suplicantes, que este vacío me tapes.
Ya no escribo,
porque no quiero hacerlo, sobre el miedo
a tenerte, a anhelarte o dañarnos,
o el miedo a recordarte,
eclipsándome soles y la nada llenarme.
Ya no escribo
Y no hablo de quejas. Ni de ausencias. O dúelos. Ni de lunas que arden, en lechos bien compuestos. Ni de ojos en sangre. Ni dolores de parto. Ni de pieles ajadas, por la falta de besos. Ni de manos dormidas y labios resecos.
Ya no escribo... Para en la tierra enraizarme. Y que el eco del silencio, me ayude a serenarme. Para volar en mis adentros y en mis huecos encontrarme.
para que mis letras no vayan a buscarte,
o se empeñen en verte, para que no te llamen.
Ni sueñen con tus besos, ni te inviten a amarme,
O pidan suplicantes, que este vacío me tapes.
Ya no escribo,
porque no quiero hacerlo, sobre el miedo
a tenerte, a anhelarte o dañarnos,
o el miedo a recordarte,
eclipsándome soles y la nada llenarme.
Ya no escribo
Y no hablo de quejas. Ni de ausencias. O dúelos. Ni de lunas que arden, en lechos bien compuestos. Ni de ojos en sangre. Ni dolores de parto. Ni de pieles ajadas, por la falta de besos. Ni de manos dormidas y labios resecos.
Ya no escribo... Para en la tierra enraizarme. Y que el eco del silencio, me ayude a serenarme. Para volar en mis adentros y en mis huecos encontrarme.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Las dos últimas rosas

Mientras caminaba esta tarde por el paseo marítmo advertí que aún quedaban dos rosas en uno de los rosales. Pensé: las dos ultimas rosas de la temporada, ¡qué raro que aún estén ahí! ¡Qué pena no haber traído la cámara de fotos! Así que vine a casa a buscarla, con la intención de mostraros maravillosas rosas amarillas.Por poco no lo consigo. Cuando me quedaban unos diez metros para llegar a ellas, advertí que una pareja se encaminaba también hacia las rosas, desde la dirección contraria a la que me encontraba yo. Por los gestos me dí cuenta que él le preguntaba a la mujer si le gustaban, y quería ofrecérselas, tal vez como un gesto o promesa de amor.
Aceleré el paso, mostrando mi cámara, con la esperanza de llegar antes que ellos y así disuadirles de su intención. Como podeis ver, lo conseguí.
Me pregunto si esto pudo generar en ellos una discusión, "las rosas ya eran mías", "dijiste que las ibas a cortar para mí", "si me quisieras lo suficiente"...
Lamento que la mujer se quedara sin esa prueba de amor romántico.
Pero, mientras se alejaban pude sentir cómo las rosas adquirían un brillo especial, posando agradecidas, mostrándose en todo su esplendor.
Gracias amigas, por llenar de primavera mi corazón.
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