miércoles, 30 de septiembre de 2009

El Verde Más Verde

En mi valle no hay poetas, sólo hay hombres habitados de los demás. Dersuss
De su poema: En Mi Valle
Autor de las fotos: Dersuss
VALLE DE VALDEOLEA. CANTABRIA.


Me cuentas del verde más verde de todos.
Repleto de sombras, enigmas y espectros.
El Valle que amas.
Dices que allí existe el rincón perfecto.
Capturas belleza. Atrapas silencios.
Las mejores luces conjuran el alba.

Subes a fundirte con el universo.
Te ofrece ese monte perfecta atalaya.
Enmudece el tiempo. El telón se alza.
Recoges las nubes. Y nos las ofreces.
Para que bebamos en vaso de plata.

Imagino el verde más verde de todos.
Fosforece el valle. Es fuego y es llama.
Brillos de rocío reflejan tus ojos.
La bruma no es bruma. Son almas que pasan.
Sonríes a lo eterno. La vida te alcanza.

La luz se ilumina. La quietud se calma.
Astro soberano, serenas cansancios.
Mitigas los miedos, dudas y temores.
Cimentando anhelos, ilusión, deseos,
El ocre lo tornas perfecto naranja.

Me acercas el verde más verde de todos.
El verde del alma, que da la esperanza.

Por ello, mil gracias.

Caminar por nuestro valle es ver crecer el jardín de las palabras.
Dersuss, de su poema: En Mi Valle.




martes, 22 de septiembre de 2009

Penélope con zapatos de charol


Silencia los sentidos la hora maga.
Baten alas las chicharras, musicando la pereza.
Añoranzas encriptadas en el hielo,
tintinean en porcelanas desconchadas,
mientras observo como doblas la esquina del ayer.
Se sorprende hechizada mi mirada,
convirtiendo la razón en sortilegio de Gardel,
y sé cierto "Que veinte no son nada"
pequeña trampa del tiempo que me embauca,
sentimientos de lo eterno, el viejo pueblo,
la nostalgia de aromas a cafés.
Reverdecen anegados tus ojos en anhelos,
asediando quimeras que alejé,
enterradas en un mundo apocalíptico de sueños,
tras sentarme en el banco del pasado,
me pierdo un solo instante en caminos que esquivé.
Ansío estar de vuelta en el sosiego de mis mares,
impregnar de cotidiano, la playa en el ocaso,
sintiendo el norte de un aliento que es mi aliento
afianzando firmemente la planta de mis pies.
Para Flor, que me ayudó a entender que los sentimientos
de amor y de amistad son eternos.

viernes, 18 de septiembre de 2009

No escribiré

Hoy no escribiré el verso solo tuyo,
pues de nada ha de servir, si no lo lees,
si no te llega, ni te inquieta, ni conmueve,
si no lo sientes ni te invita a conocerme.

Nunca diré que nos unen lazos fuertes,
que amaría tus errores y defectos,
te llevaría de la mano si te pierdes,
y deseo encontrarte en el silencio.

Olvidaré que te sentí en mis sueños,
que quise ser espejo de tu espejo,
ser mejor, transformarme, ir cambiando
unida a ti en caminos paralelos.

Tan solo pediré al universo que te acoja,
te cuide, ilumine y te cobije,
para que nunca, nunca sólo te halles,
y te sientas amado para siempre.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Caminante

Tuve la certeza, que en el mismo instante
que yo despertabas.
Abres una puerta, la puerta más ancha.
Descorres visillos, pesados, plomizos, abres las ventanas.
Te recorre el viento, te impulsa sin tiempo.
Inspiras aromas a aceituna amarga.
Siento en un gemido, aquella punzada.
Contemplas callado, las vides preñadas,
Racimos de oro, dejas a tu espalda.
Busco un clavo ardiente, al cuál aferrarme,
Encuentro la helada.
Un brillo plateado, que habla de distancias.
Un rayo naranja, ilumina el valle,
Con él amanece, una aurora maga.
Saliste a la vida, la vida te alcanza.
Cúmulos y nimbos, sugieren neblinas
Que oscurecen bosques,
De inciertos rumores, crepitan las ramas.
Rocío mañanero, con brillos de plata,
Limpia las heridas, borra cicatrices,
desdibuja huellas, y los corazones despliegan las alas.
Me tiende su mano, una nube blanca.
Me elevo en un vuelo,
hacia el Universo que hoy es ya tu casa.
10.09.09 Para Dani. Con amor.

martes, 8 de septiembre de 2009

En busca de respuestas


Ni siquiera puedo adentrarme en el silencio. Ya no soy yo. Ya no es mi vida que transito. Ni desasosigo, ni pesar, ni angustia. Todo es ajeno. Contemplo en la distancia un paisaje bien compuesto. Más no me hallo en él. Extraño infierno. Es el huerto que planté. Pero no percibo aromas ni sabores, pronto estará seco. Es la casa que arreglé. Pero no la habito ya hace tiempo. No hay camino. Sólo un muro de lamentos. Es el árbol que creció junto a los juncos, más no crece, la energía ya no fluye por sus ramas, en breve se convertirá en un tronco seco. Y la voz de las preguntas y respuestas, aquella que me acerca el adjetivo necesario; se calló un día de repente. Esta necesidad o pasatiempo, dejó de ser ayuda al entenderme, fracasó el intento de avivar momentos. Cesaron de explicar mi mundo las palabras. La tapa del tintero se atrancó. ¿Será que la niebla me tapa el Universo, y no me deja ver aún conspira para alcanzarme aquel deseo?. Sólo las vivencias acercan a la vida. Dudas y miedo ganaron la partida. Derrotada la naturalidad alborozada, cedió terreno.
Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, ya sea en medio del desierto o en medio de las grandes ciudades. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, el pasado y el futuro pierden toda importancia, y solamente existe aquel momento.
"Si yo formo parte de tu Historia Personal, volverás algún día."
El Alqluimista. Paulo Coelho.

domingo, 23 de agosto de 2009

Nada es igual


Todo cambió cuando elegimos,
Bailar juntos el baile más sublime.
Nada volvió a ser igual, desde aquel día,
En que bailamos la danza de la vida.
Tal vez deba olvidar, que fuí a asomarme
Al acantilado de tu cuerpo, aquella tarde.
Que desde entonces, un mar embrabecido se desata,
Al evocar tu voz y tu mirada.
Ya sé que todo cambia a cada instante,
Y que tal vez no vuelva a contemplarte,
Pero siempre podré evocarte un rato a solas,
Fundirme en los silencios, formar olas.
Espirales irisadas si te pienso,
Acrecientan el valor de los recuerdos.
Impetuosas se estrecharon nuestras manos ,
Gravandose en mi mente el tacto de tu tacto.
Nada es ya lo mismo, y si me sueñas,
Seré la antorcha que te enciende el firmamento
Acompañarte en la noche, ansía mi alma,
Emborracharte con la tinta de mis versos.

sábado, 22 de agosto de 2009

En refugio te conviertes con el tiempo,

En cueva donde lamerse las heridas.

Cobijadora de recuerdos y de objetos,

Que embalsaman los baúles,

Impregnados en aroma a naftalina,

Conforman el paisaje de una vida.



Un mar gris en calma al que aferrarse,

Aletargando los sentidos y la risa.

Cacharros llenos de nada;

Que perdieron su misterio,

Al cubrirse con la mugre del olvido.



Poco a poco, serán pasto de polillas,

Se tornaran suaves mariposas,

Las páginas en blanco de diarios

Y convertidos en polvo los guiones,

Proclamarán las leyes de la vida.



Nada existe que toque o que contemple,

Que me alivie el dolor de tu partida.

Pasar página no es fácil,

Sobre todo si faltan páginas escritas.

Y aún menos, aceptar que en adelante,

No verás mi mano al escribirlas.



Más escribir es necesario

Y he de hacerlo, si estoy viva.

Aunque nadie comparta lo que escriba.



Mantengo la esperanza en que habrá un tiempo,

En que alguien amará lo que guardamos,

Y las miles de instantáneas y páginas impresas,

Provocarán gozo y sonrisas.



Tal vez nuestros hijos o los nietos,

Entretengan algún rato, al observarlos

Y descubran incrustados en sus genes,

Cantinelas que aliviaron sus desvelos

O amores impregnados del regusto de la tinta.


jueves, 30 de julio de 2009

Quiero



No quiero volverte loco.
Quiero:
Embrujarte del hechizo de mis labios,
Embaucarte con deseos inacabables,
Abandonar espacios razonados.
Embriagarte de elixires incendiarios.


No quiero amarrarte.
Quiero:
Transitar a tu lado, auroras boreales.
Acurrucarte en el valle de mis brazos.
Explorar sendas de seda.
Bañarnos en ríos de tentaciones.
Caminar los senderos de tu espalda.


No quiero enamorarte.
Quiero:
Beber en la fuente de tu aliento.
Ofrecerte la alquimia que te eleve hacia lo alto.
Devolverte los sueños que aparcaste.
Elevarme en tu suspiro al firmamento.


Quiero:
¡Ser tu estrella de los vientos!

martes, 28 de julio de 2009

Recuerdos



Volví a buscarte. Tú no estabas.

Pude sentir, igual que entonces,

En las seculares losas de la plaza,

Perpetuarse, la estela de tus pasos.

Sentada en el muro, te invoqué,

Presintiendo tu mirada entre los arcos.

Te esperaba.

No viniste. Más la espera no fue en vano.

Pues, acabé por entender,

Que inevitablemente, a mí regresarás.

Porqué desde tiempo inmemorial,

Yo te he soñado.

Y, volví a sentir crecer el árbol que cuidé,

para ofrecerte.

A los esquejes, alimentados de poemas,

Hojas estrelladas le brotaron.

Para en bello firmamento, bien formadas

Ser brillo en las miradas, y reclamos.

Quise sentir el gozo al contemplarte,

Regresando;

Al dibujo, y a mis manos.

Invento las tuyas mientras tanto,

Creando pinceladas de placer,

Trazando líneas de luz en las mañanas.

Infundiendo vida a nuestros actos.

Llegas.

Te sientas en el muro. Y dibujas.

¡Mi retrato!

jueves, 23 de julio de 2009

Amor Fugaz


Autónomo amor, a mi razón ajeno.
Que como estrella fugaz,
De mi pecho escapas.
Te obcecas en buscarle,
Y elevarnos esposados a lo eterno.


Implacable lucha
este corazón ingenuo,
Contra el razonable pensamiento.


No quiero recordar,
Pero mis oídos se osbtinan
en evocar los acordes de su voz.
Amar no quiero
Pero mi memoriado cuerpo
Le recuerda, ansiando volar
Hasta su lecho.
No quiero verle
Pero divaga mi mente,
En los silencios
No he de tocarle,
Más, noto mis manos diluirse
Desdibujando los bordes de su cuerpo.

martes, 21 de julio de 2009

Palabras

Si dulces y sencillas,
La vida nos alcanzan.
Y aquellas que ocultamos,
¿Donde irán las calladas?
¿Se olvidan? ¿O se pierden?
¡Se volverán miradas!
Al alba, en nubes grises,
En el valle, esmeraldas.
La lluvia las convierte,
En momentos de nostalgia.
Y en besos, pronunciados
Al borde de tu cama.
Amigas o enemigas.
Consuelo o desconsuelo.
A veces, balbuceos,
Preludio de una nana.
Aquella que mendigo....
¿Retornará a tu boca,
Cuál mariposa blanca?
Se posará en mis versos,
Para acortar distancias.
Y, estas que en la noche,
De mis dedos escapan,
Son música que gime,
Al son de una añoranza.

viernes, 17 de julio de 2009

Moceando



Al anochecer, después del trabajo,
paseaba Reyes, por la calle oscura,
su garbo serrano.
Bajaba ligera,
pa subir cargando
agua de la fuente, "La Fuente El Palacio".
Sobre la cabeza,
enrollado un trapo,
en un redondel, que sujeta el cántaro.
Los brazos en jarras,
el mirar; "al tanto"
Pues el guapo mozo, que era su reclamo,
Hace ya una hora
que la está esperando.
Sentado en el poyo,
Rogelio, un día más,
Pues tres meses hace, que la esta mirando,
Detrás de una esquina,
Y ahora, abiertamente, casi con descaro.
Y, la guapa moza...
¡Dueña de sus actos!
¡Me ! ¡No me mira!
Funga por lo bajo.
Se ha puesto de pié, el humo exhalando.
Tira la colilla,
¡con rabia pisando!
Se acerca a la moza,
ella ni le mira, sigue caminando.
¡Espera mujer!, le agarra de un brazo.
¡Que no puedo más!
¡Que hace muchos días que solo te pienso!
¡Que no pueo comer! ¡Que no tengo sueño!
Sólo de pensar: Si tiés otro dueño.
Y esos tus andares, templados, serenos,
que no dicen .
Y, tu inquieta mirada, me están consumiendo.
Ella se sonríe, y le dice muy quedo:
"Le diré a mi madre, y a por otro vuelvo".
Flora que la ve, el agua vertiendo; de nuevo en el suelo,
recuerda a su Félix, recuerda su tiempo.
Cuando moceaba,
En la Fuente El Caño, donde conoció
al que fue su dueño.

miércoles, 15 de julio de 2009

Miedo

Amargo sentimiento,
Que laceras los sentidos cuál vil daga
Acogotas la voz,
Me vuelves esclava.
Aportas dudas, niegas los encantos,
Agarrotas almas.
Nos robas la risa.
Silencias gemidos.
Callas las palabras.
En hábito viejo, transformas lo nuevo
Y, de aquellos besos
Que contigo damos,
Sinsabores sacas.
Miedo tengo al miedo,
Que me esconde el alma.
Más cuando me atrevo,
A mirar su cara,
Me muestra una puerta,
Que conduce al cielo
Que no tiene tranca.