jueves, 24 de enero de 2013

Del Presente al Pasado. Se resisten, se entristecen, se resienten de inacción mis manos en los bolsos del jersey, mientras decido a donde ir, dando pasos, sin andar, sin mirar al horizonte, los ojos vaporosos, vidriosos, vagos. Y hasta los besos que no te dí, revientan alocados, despiadados, desilvanados; en mis labios. Sedienta de sol, mi voz enmudece y se hace eco en las entrañas del ayer, Y ver amanecer, en anodinos grises, saber que tras las nubes, continúas lanzando rayos de pasión inacabable, que no me alcanzará. Hogueras de vanidades ególatras, Humo de incensario en que se queman, canciones que no te dediqué, abrazos reprochados, dudas cómo látigos, que fustigan el mañana y el ahora, desencuentros de almas que emborronan los renglones inconscientes del dolor, la incomprensible laxitud de este corazón helado.

3 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Tu alma apasionada se desborda como muchas otras veces , convirtiendo tus sentimientos en pura poesía llena de fuerza , pasión . Y entre las entrañas del ayer,y los rayos de pasión inacabable nos dejas el sabor de tu corazón cálido , ferviente y amoroso.
Un beso y mi cariño.

ReltiH dijo...

UFFFFF, SENTÍ MUCHAS SOLEDADES...

Cesar dijo...

Llega a ser cierto que nos arrepentimos en mayor medida de aquello que no hemos hecho.
Nunca es tarde si la chica llega.