martes, 28 de agosto de 2012

El Mar, Amar.









Confín esperanzador de eternidad,
Superficie epistolar para vivirnos,
Alimento para el alma en su sazón,
Vergel de luces, en azules aquietados.

Papel maché configurando realidades,
Impetuoso, vehemente y alocado;
Te tragas los satanes del mañana,
Y las recurrentes pesadillas del pasado.

Imprescindibles tus verdes cristalinos,
Útero fecundo y esencial para inventarnos,
Manantial de equilibrio para el Ser,
Actor protagonista en mis ocasos más amados.

Inmolo junto a tí melancolías invasoras,
E invocando a tus fuerzas, vuelvo a mí
Entro de nuevo en juego con más bríos, 
Tras fundir las tristetzas a tu lado.

Yo te invoco en mi epitafio.

5 comentarios:

Laura Caro dijo...

El mar tiene una belleza inigualable y es fuente de muchos sentimientos; todos somos un poco mar.

Un abrazo enorme.

Lapislazuli dijo...

La imaginacion que genera el mar no tiene limites. Hermoso poema
Un abrazo

andré de ártabro dijo...

Lleno de fuerza ...protagonista de mis ocasos más amados...yo te evoco en mi epitafio..
Equilibrando la fuerza y la pasión que te caracteriza , con el oleaje de tus sentires tu poesia es mar con la fuerza de las mas bellas mareas.
¡Genial Pili Genial!
Felicidades.
Besos.

ReltiH dijo...

UN AMANTE PERFECTO.
BESOS

Cesar dijo...

Es todo eso y es más. Es todo y es mar.
De ondulaciones enojadas y armoniosas, apacibles e irascibles. Despensa y féretro, autopista y jardín de juegos.