domingo, 26 de septiembre de 2010

Lobos

Se ha enfurecido el lobo que me habita,
al temer que te elejes de mi vida,
he intentado acunarlo con canciones,
silenciando sus rugidos con poesías.

Me he perdido entre belleza e inocencia,
disfrazada de cordero, la soberbia.
Y la angustia me nubla el raciocinio,
impulsada por la ira y las pasiones,
huí de tí, cegada por mi misma.

No me escuché y jugué con la mentira,
me hice pequeña, pensando que una pataleta
me libraba del orgullo a mi favor.

Y me dúele dolerte y que te dúela,
que el afecto lo eclipse este temor,
o que creas que pongo indiferencia,
donde intento restañar el corazón.

Hoy me busco entre las dunas y tormentas,
para ofrecernos ternura y confianza,
amistad y compañía,

y en los juegos de la vida
sentirnos crecer desde el odio,
hasta el amor.

6 comentarios:

karulkalara dijo...

¿Desde el odio hasta la amor...? ¿O transitando el odio, verse sorprendido por el amor?

El ave peregrina dijo...

Bello Esperanza, aveces el corazón es difícil detenerlo y suelta lo que siente.

Un abrazo amiga.

María dijo...

La belleza es potestad de los corazones nobles.
Escribes de la rabia, el amor, el dolor... y de lo que hablas sólo se desprende tu enorme calidad humana.
Un beso.

Cesar dijo...

Se me hace difícil verte enfurecida...pero no lo descarto..A veces conviene externalizar (¿) la furia para que el alma descanse..

M. Angel dijo...

Hola Esperanza, da esperanza a la vida, y no dejes sombras negras, cubran tu jardín de rosas, jazmines y azucenas.

Abrazo sincero
M. ángel

Esencia dijo...

Valientes divagacionescon una misma, con sus erratas y sus aciertos.

Que gusto da leerte.

Siempre esencia.